Se
ha discutido profusamente en los días anteriores la idea de aumentar
la matricula en la escuela. En primer término es necesario señalar
que la idea proviene sector de estudiantes azuzados por "académicos" de “universidades” privadas
Ahora
bien antes
de evaluar si es bueno o no, hay que pensar cual es el motivo para
hacerlo, si el motivo es razonable, si la medida guarda relación con lo querido y
a quien beneficiaria una eventual medida de este tipo.
El
motivo según los autónomos es abrirle las puertas a los alumnos de
escuelas públicas. Es
de extrañar que ignoren un hecho irrefutable, las puertas de la
Universidad de Chile siempre han estado abierta de par en par para
los que puedan demostrar tener los méritos académicos suficientes
para ser educados en sus aulas, la
Universidad es para los mejores vengan de donde vengan.
Ahora
bien, si existen muchachos talentosos que no pueden estudiar en la
Escuela por falta de méritos académicos, el deber de la Universidad
no es crear medidas paliativas que no solucionan el problema de raíz,
sino utilizar su tribuna, académicos, etc. para propender a una
sociedad más justa e igualitaria donde el talento y esfuerzo se vea
recompensado. El deber de los estudiantes es organizarnos y luchar por una sociedad más justa y humana.
La discriminación positiva no es ni sera nunca una solución a problemas tan profundos como los que se intentan abordar. Ni hablar de la capacidad que tiene el país para transformar lo transitorio en permanente.
Lo
más curioso de la propuesta sin embargo es
que la eventual
medida
no guarda relación con los fines buscados. Un
aumento de matricula a secas mantendría relativamente estable la
proporción entre alumnos de escuelas particulares, subvencionadas y
municipales. Para confirmar
lo anterior, y por si quedan dudas, les pediría a los solicitantes
se informaran respecto a la evolución del numero de matriculados en
los últimos
30 años. A finales de la década
de los setenta y principios de los ochenta ingresaban a la escuela un
numero aproximado de 170 estudiantes por año, en 30 años la cifra
se ha duplicado sin que ello variara la tendencia elitizante general
de las buenas Universidades
Intentar
revertir un problema social que aqueja a toda la sociedad en sus más
variados aspectos con un aumento de matricula es intentar tapar el
sol con un dedo, Por otro lado la propuesta cristaliza un hecho
evidente, los arboles no dejan a algunos ver el bosque, en tanto ver
la tendencia al lumpen de la clase trabajadora, la exclusión general
de los más pobres del sistema social no se genera en la universidad,
sino que la universidad es una victima de estos fenómenos.
Un
análisis de este tipo es necesario antes de siquiera pensar en
infraestructura, calidad
académica, porcentaje de egresados de los eventuales nuevos
estudiantes, etc.
PS:
Prefiero omitir razonar en torno a quienes beneficiaria una medida de
este tipo, ya que la conclusión es obvia.
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